En su comparecencia semanal desde la ventana de su estudio en la Plaza de San Pedro, el pontífice se refirió entre la muchedumbre a un grupo de peregrinos del sur de Italia que están promoviendo una campaña llamada ´Cambiar el juego´.
´Ellos han llamado a los niños a abandonar las armas de juguete´, dijo el Papa del grupo del poblado de Lecce. ´Los felicito por esa iniciativa y me gustaría ampliar la petición, al señalar la necesidad de ´proteger a la niñez del contagio de la violencia´, afirmó.
En su homilía durante la Misa del Gallo, Benedicto llamó a los fieles a trabajar por el respeto a la dignidad de los niños, y lamentó que niños en algunas partes del mundo sean forzados a combatir como soldados.
|